“No vamos a Uruguay sólo a enseñar, sino también a aprender”

15/Mar/2013

Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski

“No vamos a Uruguay sólo a enseñar, sino también a aprender”

Destacado oncólogo israelí en UruguayLo afirma el Profesor Yzhak Yaniv, Director del Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica en el Hospital de Niños “Schneider” de Israel
El Profesor Yaniv llegó esta semana a Uruguay al frente de la delegación israelí participante en las III Jornadas de Hemato-Oncología Pediátrica, facilitadas por la filial Massada de la B´nai B´rith . En esta entrevista, resume con satisfacción lo logrado en las dos jornadas anteriores en el 2001 y 2008 y con el contacto mantenido más allá de ellas con colegas uruguayos. Esta semana, esperaba con ganas su nuevo viaje a Montevideo.
P: Profesor Yaniv, conversamos pocos días antes de su partida a su nuevo viaje, que no es por cierto el primero que realiza a Uruguay ¿no es así?
R: Es el tercero. La primera visita fue en el 2001 cuando B´nai B´rith tuvo la iniciativa de llevar a cabo estas Jornadas de Hemato-Oncología Pediátrica. La idea surgió porque el centro que funciona en el Schneider dedicado a esta disciplina es líder en Oriente Medio en su campo y ha acumulado mucha experiencia, un gran conocimiento. El nivel de tratamiento que brindamos aquí está a la par de lo que encontramos en los sitios más desarrollados del mundo occidental. Y la idea era compartir esto con los sistemas paralelos tanto en Uruguay como en otros países de América Latina. Aquel taller en el 2001 fue sumamente exitoso.
P: Y fue el comienzo de una relación intensa que tiene continuidad..
R: Exactamente. Un aspecto muy bueno fue que B´nai B´rith ayudó también financiando el costo del vuelo y del hospedaje a profesionales que deseaban participar.
P: Lo está haciendo también ahora, en estas terceras jornadas…
R: Así es. Y es un elemento muy importante ya que hay países en Sudamérica cuyos centros profesionales no tienen los recursos para financiar a sus médicos viajes a encuentros de este tipo. Aquella primera jornada pues fue muy exitosa.En el 2008 se llevó a cabo una segunda vuelta, las Segundas Jornadas de Hemato-Oncología Pediátrica.Y si no me equivoco, en aquel momento el Presidente de Uruguay era un oncólogo…
P: Por supuesto. El Dr. Tabaré Vázquez.
P: Exactamente. Poco antes del encuentro en Montevideo él estuvo de visita en Israel..
R: Así es, en agosto del 2008. Una hermosa visita.
P: Pues él pidió visitar nuestro hospital, estuvo en el Schneider, nos encontramos y él dio de hecho su auspicio como Presidente a las Jornadas en Montevideo.
P: Me imagino que usted sabe que el Dr. Vázquez estuvo hace muchos años estudiando en el Instituto Científico Weizman..
R: Sí, por supuesto, conozco la historia.Le diré que también en el 2008 fueron muy exitosas. Y de allí surgió otra dimensión de la cooperación, resultado de esas jornadas, el tema de tratamiento por radiación a niños. Enviamos a expertos en la materia que aportaron en Montevideo a la especialización en el tema .A raíz de ello fue adquirido, creo que también con ayuda de la B´nai B´rith, un aparato especial para ello.
P: Así es. Fue también con el apoyo de B´nai B´rith, que lo donó.
R: Así me parecía. Y viajaron de Israel a Uruguay un médico y un técnico para capacitar en el uso del aparato. Y equipo médico uruguayo vino  a Israel a capacitarse en su manejo en el centro de irradiación. Creo que todo esto funcionó muy bien, y ahora llegan las terceras jornadas sobre el tema para las que viajamos tres médicos y dos enfermeras. En el marco de las jornadas habrá una dedicada por separado a las enfermeras, sobre todo el tema del cuidado que deben dar a los niños enfermos de cáncer.
P: Este proyecto tiene diversas facetas y realmente funciona con varios brazos…
R: Así es. Sé que también esta vez habrá colegas de varios países latinoamericanos y nos alegra mucho toda esta iniciativa.
P: ¿Y cómo se siente con el viaje? Ya son años de relación, seguramente se logran cercanías….y lo estrictamente científico se mezclará en su vivencia con lo cultural, lo humano, las relaciones que se entablan..
R: Por supuesto. Las relaciones son muy buenas. Le cuento que uno de los miembros de la delegación israelí, que viajó también la vez pasada, es el Dr. Salvador Fischer, que nació en Chile y por ende puede dictar sus conferencias en español. Toda nuestra experiencia en las dos últimas veces fue extraordinaria en todo lo relacionado a la parte organizativa, por ejemplo el tema de la traducción simultánea. Nuestras conferencias son en inglés y la traducción simultánea al español fue excelente, quedamos maravillados con su nivel.
P: Mencionábamos recién la combinación de lo científico y lo humano…y yo le preguntaría qué le quedó hasta ahora en el corazón de lo que llamaría su experiencia uruguaya…
R: Lo que me queda en el corazón es la calidez de la gente con la que nos encontramos allí. Uno logra entablar enseguida una relación con la gente a la que encuentra. Uruguay e Israel somos dos países pequeños y parecería que tenemos muchas cosas en común. Sé que a nivel político hay hoy en día algunas discrepancias..
P: Sí, pero nada han quitado al buen estado de las relaciones en el plano bilateral, el comercio y demás..
R: Exactamente, eso es lo que tengo entendido.Y la sensación es que la población uruguaya es muy cálida, que nos recibe muy bien y que ve en forma muy positiva esta relación con nosotros. Se entablan buenas relaciones, luego nos encontramos en diversas reuniones internacionales en la materia .Y nuestra intención es seguir fortaleciendo este vínculo y ayudar para que sigan viniendo colegas de Uruguay a Israel..Así que disfrutamos a muchos niveles, en lo profesional, en lo personal, por la forma en que nos recibe Uruguay, la B´nai B´rith y el Embajador de Israel..lo cual se repetirá sin duda también esta vez.
P: ¿Se mantiene en contacto todo este tiempo con su colega el Dr. Luis “Ney” Castillo?
R: Por supuesto. Con él y otros médicos de su equipo.Mantenemos consultas, hay muy buena relación.
P: Profesor Yaniv, usted y su equipo viajan a Uruguay como destacados expertos en el tema de Hemato-Oncología Pediátrica. ¿Pero también ustedes salen habiendo aprendido cosas de su contacto con los colegas uruguayos y de otros países?
R: Por supuesto, eso es indudable. Ante todo, hay diferencias en las incidencias de determinadas enfermedades. Hay enfermedades en las que la experiencia acumulada en Uruguay o en otros países es mucho mayor que la experiencia que tenemos acá, como por ejemplo en un tipo de tumor en el ojo que se llama retinoplastoma que es mucho más común en Sudamérica . Su estudio es parte del programa de estas jornadas y la experiencia al respecto será presentada en este marco. Diferentes centros de oncología pediátrica presentarán sus experiencias en diferentes ámbitos y está clarísimo que nosotros vamos a presentar la nuestra. No vamos sólo a “enseñar” sino también, sin duda, a aprender de nuestros colegas allí. Recordemos que algunas de las conferencias las dictamos nosotros, otras las dictan nuestros colegas uruguayos y hay también de otros países. Cada uno presenta intenta presentar lo que considera es su experiencia especial que puede aportar a otros y así todos salimos enriquecidos.
P: ¿Y cómo explicaría qué es lo que usted lleva consigo a Uruguay en términos de logros israelíes en la lucha contra el cáncer infantil?
R: Ante todo, el muy alto nivel de sistemas de diagnóstico de diferentes tipos de cáncer, que han sido desarrollados en Israel paralelamente a lugares muy destacados en otras partes del mundo. Nosotros lo implementamos muy rápidamente . Creo que podemos decir que no hay hoy en día en el mundo nada que se pueda dar a un niño enfermo de cáncer y que no sea posible dar también en Israel. Esto requiere mucha dedicación, ante todo, en la parte del diagnóstico exacto. Hay hoy en día muchos sistemas moleculares que mejoran la capacidad de diagnosticar y así permiten un tratamiento más exacto y por ende mejores resultados del tratamiento.Sobre esto hablaré por ejemplo ahora en Montevideo. Además llevamos la gran experiencia que hemos acumulado en el tratamiento paliativo de los niños. Hemos desarrollado mucho este tema. Lamentablemente, hay aún un porcentaje de los niños en los que la enfermedad está muy avanzada y no logramos curarla y por ende debemos preocuparnos de los aspectos paliativos. Sobre este punto habrá una mesa redonda con participación de médicos de Uruguay y de Israel…
P: Profesor Yaniv, disculpe la pregunta que para usted seguramente puede ser muy básica: cuando se habla de los aspectos paliativos ¿es sólo para cuando no se puede curar la enfermedad o también para aliviar el sufrimiento de los niños mientras dura el tratamiento?
R: Creemos que ambas cosas. Pero sin duda lo más crítico es cuando uno ya sabe que no se puede curar. De todos modos, es cierto que el tratamiento paliativo se da también para el cuidado de los síntomas diversos durante el tratamiento. Y en la mesa redonda que mencioné, participarán tanto médicos como enfermeras.
P: La participación de las enfermeras es algo clave….son las que lidian diariamente con el cuidado del niño durante su internación y las que tienen el contacto más directo con él cuando sufre por el dolor..
R: Así es. Por eso hay una jornada separada para las enfermeras dedicadas justamente a estos aspectos.Pero en los otros dos días ellas participan de las conferencias generales junto con nosotros y pueden aportar lo suyo.
P: Al principio usted destacó que su centro, en el Schneider, es de los más destacados en la región toda, en Oriente Medio…No fue un error que no habló sólo de Israel..
R: Por supuesto que no. No hay en nuestro entorno otros centros de este nivel. Recibimos pacientes que llegan también de más lejos, de Europa oriental, de Turquía, Chipre…La amplia variedad de enfermos que llegan de distintas culturas suponen un desafío no tanto por las diferencias en los tipos de enfermedad sino por el tema de las comunicaciones, del contacto cultural. En Sudamérica eso sucede menos porque la población es más homogénea.
P: ¿Tienen también pacientes árabes, como todos los hospitales de Israel?
R: Por supuesto. También vienen pacientes de los territorios de la Autoridad Palestina. En la AP casi no hay tratamiento de cáncer infantil y cuando llegan al Schneider reciben tratamiento por supuesto igual que los otros niños, en las mismas habitaciones, con los mismos equipos, junto a los enfermos israelíes, junto a los religiosos de Bnei Brak, todos juntos. Cuando un niño está enfermo, el trasfondo del cual viene no tiene absolutamente ninguna importancia para nosotros. Para todos tenemos el mismo objetivo.
P: ¿Y qué siente usted Profesor Yaniv cuando logra salvar la vida de un niño?
R: Es una sensación hermosa, muy pero muy buena. Y realmente no importa de dónde vino.
P: Y la otra cara de la moneda es cuando reciben a un niño en situación sumamente difícil…¿Pasa mucho que de entrada no tiene mucha esperanza de que el tratamiento resulte exitoso?
R: Afortunadamente, al principio casi siempre hay esperanza. Puede ser más grande o más pequeña.Pero hay esperanza. Es cierto que no siempre tenemos éxito.Pero es raro que desde el principio sintamos que no hay lo que hacer. El problema es que hay casos la enfermedad se renueva, vuelve a avanzar y todo es más difícil. Pero por suerte, con niños, el comienzo casi siempre va acompañado de optimismo. Uno no puede saber de antemano con exactitud qué pasará..pero se hace con todos el máximo, con la esperanza de curarlos.
P: Y con todo este proceso…¿también usted aprende de los niños, que quizás naturalmente son más optimistas y tienen más empuje para vivir?
R: Oh!!!!! Y cómo! Aprendo muchísimo.No sólo por su optimismo, por muchas cosas. Uno de mis pacientes , que ya sano vino durante años a hacerse controles, me dijo una vez: “Hace años que estoy curado, ya estoy en la universidad, pero vaya donde vaya me acompaña una nube que esconde parte del sol”. Y le dije que cada uno de nosotros tiene algún tipo de nube..y que debemos aprender a vivir con ella y seguir empujando hacia adelante…
P: Me atrevo a adivinar que usted sabe apreciar las pequeñas grandes cosas de la vida, luego de ver tanto sufrimiento…
R: Así es…Logro disfrutar la bendita rutina de la vida…del día a día sin eventos dramáticos.
P: Muchísimas gracias. Fue una gran cosa escucharlo.
R: Muchas gracias a usted.